Luz

Requiere de lugares luminosos pero con poco sol directo. Al ser una planta de fácil cultivo en interior, puede sobrevivir también con poca luz, pero sus hojas probablemente pierdan su aspecto grisáceo original. En el caso de los retoños, probablemente nunca lleguen a florecer.

Agua

La Aechmea fasciata no requiere mucho riego, aunque sí un nivel de humedad medio-alto (¡mejor no ponerla cerca de la calefacción!). Como explicaba antes, el centro de la planta (donde se ubica el tallo de la flor) es el punto más importante, su cordón umbilical. Por ello, en lugar de regarla sobre el substrato, debemos echar el agua en el centro, por donde nuestra planta absorberá todos los nutrientes necesarios. En invierno una vez cada una o dos semanas será suficiente, en verano duplicaremos la frecuencia. Siempre observando que quede algo de agua en ese punto, que la planta utilizará de depósito.

Temperatura

Como ya hemos visto, esta planta no es exigente en cuanto a los cuidados que necesita. Prefiere los ambientes cálidos (entre 18 y 30 ºC), resintiendose por debajo de los 10 ºC. La temperatura media del interior de un hogar será suficiente para que esté contenta.

 

14,95  IVA incl.

La Aechmea es una planta muy bonita y de fácil cuidado ¡Ideal para principiantes y para los que disponen de poco tiempo!