Como un guijarro, esta lámpara de vidrio lacada vestida de un efecto «»enarenado»» (al ojo y al tacto), es ideal para un interior zen, tranquilo y natural. Montura en zamac plata brillante. Lámpara vendida en cofrecito con 1 quemador catalítico, 1 tapón y 1 embudo.

Agotado