El cuidado de las plantas en invierno

Cuidado de las plantas en invierno

Los meses fríos de invierno suponen todo un reto para la salud y el aspecto sano de nuestras plantas. Ya sean plantas que tengamos en la terraza, el jardín o incluso en el interior de nuestro hogar, van a haber muchos factores que pondrán su resistencia a prueba.

Las heladas, los cambios bruscos de temperatura, la calefacción, los riegos inadecuados para esta época del año… la lista parece interminable.

Vamos a dar algunas claves muy sencillas pero efectivas para cuidar nuestras queridas plantas durante estos meses más fríos con total garantía.

Antes de nada comenzaremos por el principio, es decir, el momento de compra de nuestra planta. En los centros de jardinería vendemos plantas durante todo el año, incluidos por supuesto, los meses de invierno.

Podemos encontrar una gran variedad de las mismas, pero tenemos que saber escoger las plantas adecuadas tanto para las condiciones climatológicas del año como en la ubicación donde las tendremos.

Si tenemos dudas no hay nada mejor que pedir asesoramiento a un buen profesional como los que encontrarás en nuestro centro de jardinería.

 

LAS PLANTAS DE INTERIOR EN INVIERNO

La mayor amenaza, con diferencia, de las plantas ubicadas en el interior de nuestro hogar en los meses de invierno es la calefacción. Nuestras plantas no debemos colocarlas cerca de radiadores ni de ningún emisor de calor (estufas, aire acondicionado, etc).

En todo momento tenemos que asegurarnos de mantener el nivel de humedad ambiental adecuado. Una forma sencilla de lograrlo es colocando recipientes con agua para contrarrestar la sequedad ambiental. También podemos pulverizar sus hojas, si bien hay que vigilar porque algunas especies no toleran que mojemos sus hojas.

Otro factor clave es la ubicación de nuestras plantas de interior. Lo ideal, en la mayoría de los casos, es colocarlas en lugares donde reciban suficiente luz a lo largo del día, pero evitando pegarlas a las ventanas, ya que se podrían quemar.

Algo que funciona muy bien es agrupar nuestras plantas. Al estar cerca unas de otras, se van nutriendo de las transpiración que desprenden entre ellas.

Y por último el riego. La mayoría de problemas relacionados con nuestras plantas de exterior tiene que ver con el riego inadecuado y, casi siempre, por exceso. Regar con moderación nuestras plantas de interior es algo que tenemos que tener en cuenta durante todo el año, pero muy especialmente en los meses más fríos donde tenemos que espaciar los riegos.

Cuando regemos hagámoslo con generosidad (hasta que veamos que el agua empieza adrenar por debajo), pero respetemos la frecuencia de riego (poca) en estos meses.

 

LAS PLANTAS DE EXTERIOR EN INVIERNO

En invierno bajan las temperaturas en picado y en muchos casos nos encontramos con las temidas heladas. Esto es así incluso en climas más templados como el mediterraneo.

Por eso también en el jardín o terraza reduciremos la frecuencia de riego y cuando lo hagamos lo haremos a primera hora del día, para dar tiempo a que el agua se evapore. Si regamos por la tarde existe el riesgo de que el agua se congele y con ella las raíces de nuestras plantas.

Una técnica muy efectiva es colocar las plantas cerca de las paredes, que serán una protección natural y barata. Allí estarán protegidas de la acción directa del frío y, sobretodo, del viento helado.

En caso de no poder mover nuestra plantas, arbustos o árboles porque están plantados en el suelo, es conveniente hechar mantillo (mulching) que protegerá las raíces especialmente de los frutales.

Y hablando de frutales, estos son víctimas habituales de las heladas. Es imprescindible en sitios donde haya riesgo de heladas, taparlos por la noche con lonas de protección hivernal. Podemos utilizar plásticos o bien comprar lonas diseñadas específicamente para ello y son muy eficientes.

Las plantas que tenemos en maceta y en el suelo, podemos protegerlas también del frío que emerge del suelo colocándolas sobre una madera, evitando así el contacto directo con el suelo.

 

CUIDADO CON LAS PLAGAS DE INVIERNO

En invierno podemos encontrarnos con algunas plagas que dañen nuestras plantas, especialmente las relacionadas con la aparición de hongos. Estas plagas aparecen casi siempre a causa de riego excesivo que, como ya hemos indicado, hay que evitar.

Un buen fungicida será la solución si ya han aparecido los hongos, pero siempre será mejor prevenir y procurar que nuestras plantas tengan una buena aireación y, aunque seamos un poco repetitivos, moderar mucho el riego en esta época del año.

Es verdad que el invierno va a poner a prueba a nuestras plantas por diversos factores que hemos considerado. Pero como hemos visto, no tenemos la batalla perdida ni mucho menos. Siguiendo estos sencillos, pero eficaces consejos, lograremos mantener las plantas de nuestro hogar sanas y con buen aspecto.

 

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