Cómo proteger tus plantas este invierno

Cómo proteger las plantas en invierno

Las bajas temperaturas y muy especialmente las heladas nocturnas son una de las principales amenazas para nuestras plantas.

La mayoría de plantas que tenemos en nuestro jardín, especialmente si vivimos en una zona de clima mediterráneo, no están preparadas para el frío y menos para las heladas. Estas pondrán al límite su resistencia y eso no es nada bueno para su salud. ¿Qué podemos hacer para minimizar el efecto de las heladas en nuestras planta? Aquí van algunos consejos:

Asegúrate de regar con tiempo suficiente para que cuando llegue la noche y comience a helar, el sustrato esté seco.

Siempre que puedas reubica las plantas más delicadas en lugares del jardín y terraza más resguardados.

Las plantas, arbustos o árboles que no sea posible trasladar, podemos utilizar fundas de protección hibernal. Las podemos encontrar de muchas medidas diferentes para adaptarse a ejemplares pequeños, medianos y más grandes.

Las plantas más pequeñas que tenemos ubicadas en balcones o terrazas las podemos proteger con plásticos durante la noche.

 

MANTÉN UNA TEMPERATURA ESTABLE

Dentro del hogar en invierno buscamos la comodidad y el confort de una temperatura agradable, muy alejada del frío del exterior. Para ello utilizamos la calefacción. Pero cuidado con los vaivenes de temperatura en el hogar, pues son muy nocivos para le bienestar de nuestras plantas.

La gran mayoría de plantas llamadas “de interior” son variedades que su hábitat natural son zonas de climas templados y húmedos durante todo el año. Por eso si utilizamos, como es lógico, la calefacción en nuestro hogar, moderemos el nivel de calor al que mantenemos el ambiente.

Si pasamos muchas horas fuera del hogar, con la calefacción apagada, el ambiente puede situarse perfectamente a 15 grados o menos. Si cuando llegamos ponemos la calefacción a “toda máquina” y subimos la temperatura a 23 grados o más, estaremos sometiendo a nuestras plantas a una especie de montaña rusa climática que de seguro hará daño a su salud.

 

MANTÉN LA HUMEDAD AMBIENTAL

Como ya hemos indicado, la mayoría de las llamadas plantas de interior, tienen su procedencia original de zonas muy húmedas como es la selva tropical. Esa humedad ambiental no debe perderse y para ello tendremos que moderar (como ya hemos indicado) el uso de la calefacción, ya que esta reseca mucho el ambiente.

También, dependiendo de la variedad de planta, será conveniente pulverizar sus hojas de forma regular. Esto que puede ser conveniente y necesario para algunas plantas, puede no serlo para otras. Es por eso que es bueno informarnos bien antes.

 

MODERA EL RIEGO

La principal causa de enfermedad y muerte de las plantas de interior tiene como causante el exceso de riego. Si nos pasamos con el riego, las raíces se pudren y no habrá nada que podamos hacer por nuestra planta.

Por eso si durante todo el año vamos a moderar el riego (en algunas especies más que otras), será en los meses de invierno cuando el riego lo vamos a limitar bastante más.

¿Cada cuanto debemos regar nuestras plantas de interior en invierno? No hay una respuesta general. Dependerá de factores cómo la variedad, las características y tamaño de la maceta en las que está plantada nuestra planta, la ubicación, la temperatura ambiente, etc.

Una manera sencilla y efectiva para saber cuando es momento y cuando no lo es de regar, es introduciendo nuestro dedo en el sustrato hasta unos pocos centímetros de profundidad. Si notamos que el sustrato está seco, es hora de regar. Si, al contrario, notamos el sustrato aún húmedo, no reguemos aún.

Es cierto, los meses fríos el invierno van a poner a prueba la salud de nuestras plantas y nuestra habilidad para mantenerlas en perfecto estado. Pero, como acabamos de ver, hacerlo no solo no es misión imposible, sino que es muy sencillo. ¡Larga vida a nuestras plantas!

 

¿Qué te ha parecido el artículo?


0 de 5.0 (0)