El acer palmatum, también conocido como arce japonés, es una especie de árbol originaria de Japón, China y Corea.

Se trata de un árbol caducifolio que puede alcanzar hasta 10 metros de altura, aunque existen variedades enanas que no superan los 2 metros.

Su principal atractivo son sus hojas, que tienen forma de palma y presentan colores que van desde el verde al rojo, pasando por el amarillo y el naranja. Estos colores se intensifican en otoño, creando un espectáculo visual único.

El acer palmatum es una planta muy apreciada por los aficionados al bonsái, ya que se adapta bien a este arte milenario.

Sin embargo, también se puede cultivar en macetas o en el jardín, siempre que se le proporcione un suelo rico en materia orgánica, un riego moderado y una exposición a la sombra o al sol parcial.

Variedades de Acer palmatum

Existen más de 1000 variedades de acer palmatum, que se diferencian por el tamaño, la forma y el color de sus hojas. Algunas de las más populares son:

Cuidados del Acer palmatum

El acer palmatum es un árbol que requiere pocos cuidados, pero que necesita algunas atenciones para mantenerse sano y bonito. Estos son algunos consejos para su cultivo:

Exposición

No tolera el frío extremo ni el calor excesivo, por lo que se recomienda protegerlo de las heladas y del sol directo.

Sustrato

El suelo debe ser ácido o neutro, con buen drenaje y rico en materia orgánica. Se puede añadir turba o mantillo para mejorar su calidad.

Riego

El riego debe ser moderado, evitando el encharcamiento y la sequía. Se puede regar con agua de lluvia o destilada para evitar la cal.

Poda

La poda se puede realizar en invierno o a principios de primavera, eliminando las ramas secas, enfermas o cruzadas. También se puede podar para darle forma al árbol o al bonsái.

Abono

La fertilización se puede hacer con abonos orgánicos o específicos para plantas acidófilas, siguiendo las indicaciones del fabricante. Se debe abonar desde la primavera hasta el otoño, cada 15 o 30 días.

Plagas y enfermedades

Las plagas y enfermedades más comunes que pueden afectar al acer palmatum son los pulgones, las cochinillas, los ácaros, los hongos y las bacterias.

Se pueden prevenir con una buena higiene y ventilación, y se pueden combatir con productos ecológicos o químicos.

El acer palmatum es un árbol que nos regala una belleza incomparable con sus hojas multicolores.

Si quieres disfrutar de esta maravilla de la naturaleza, no dudes en incorporarlo a tu jardín o a tu colección de bonsáis. Te aseguramos que no te arrepentirás.

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