El acer palmatum, también conocido como arce japonés, es una especie de árbol originaria de Japón, China y Corea.
Se trata de un árbol caducifolio que puede alcanzar hasta 10 metros de altura, aunque existen variedades enanas que no superan los 2 metros.
Su principal atractivo son sus hojas, que tienen forma de palma y presentan colores que van desde el verde al rojo, pasando por el amarillo y el naranja. Estos colores se intensifican en otoño, creando un espectáculo visual único.
El acer palmatum es una planta muy apreciada por los aficionados al bonsái, ya que se adapta bien a este arte milenario.
Sin embargo, también se puede cultivar en macetas o en el jardín, siempre que se le proporcione un suelo rico en materia orgánica, un riego moderado y una exposición a la sombra o al sol parcial.
Variedades de Acer palmatum
Existen más de 1000 variedades de acer palmatum, que se diferencian por el tamaño, la forma y el color de sus hojas. Algunas de las más populares son:
- Acer palmatum ‘Atropurpureum’: tiene hojas de color rojo púrpura durante todo el año, que se vuelven más oscuras en otoño.
- Acer palmatum ‘Orange dream’: en primavera, sus hojas brotan con un color anaranjado-amarillo, que se vuelve verde en el verano y cambia a un amarillo intenso en el otoño.
- Acer palmatum ‘Butterfly’: tiene hojas de color verde con bordes blancos y rosados, que se tornan rojizos en otoño.
- Acer palmatum ‘Going green’: destacan sus hojas verdes brillantes en primavera y verano, naranjas en otoño y su corteza verde intenso en invierno..
- Acer palmatum ‘Katsura’: tiene hojas de color amarillo anaranjado en primavera, que se vuelven verdes en verano y rojas en otoño.
Cuidados del Acer palmatum
El acer palmatum es un árbol que requiere pocos cuidados, pero que necesita algunas atenciones para mantenerse sano y bonito. Estos son algunos consejos para su cultivo:
Exposición
No tolera el frío extremo ni el calor excesivo, por lo que se recomienda protegerlo de las heladas y del sol directo.
Sustrato
El suelo debe ser ácido o neutro, con buen drenaje y rico en materia orgánica. Se puede añadir turba o mantillo para mejorar su calidad.
Riego
El riego debe ser moderado, evitando el encharcamiento y la sequía. Se puede regar con agua de lluvia o destilada para evitar la cal.
Poda
La poda se puede realizar en invierno o a principios de primavera, eliminando las ramas secas, enfermas o cruzadas. También se puede podar para darle forma al árbol o al bonsái.
Abono
La fertilización se puede hacer con abonos orgánicos o específicos para plantas acidófilas, siguiendo las indicaciones del fabricante. Se debe abonar desde la primavera hasta el otoño, cada 15 o 30 días.
Plagas y enfermedades
Las plagas y enfermedades más comunes que pueden afectar al acer palmatum son los pulgones, las cochinillas, los ácaros, los hongos y las bacterias.
Se pueden prevenir con una buena higiene y ventilación, y se pueden combatir con productos ecológicos o químicos.
El acer palmatum es un árbol que nos regala una belleza incomparable con sus hojas multicolores.
Si quieres disfrutar de esta maravilla de la naturaleza, no dudes en incorporarlo a tu jardín o a tu colección de bonsáis. Te aseguramos que no te arrepentirás.